Aigües de Mataró fue una de las organizaciones invitadas a participar en una jornada hispano‑alemana centrada en la Fabricación Aditiva y la Movilidad, celebrada recientemente en el TecnoCampus. La jornada, organizada por la Cámara de Comercio Alemano‑Española y el Consulado General de la República Federal de Alemania, reunió empresas, clústeres y personas expertas del sector industrial y tecnológico para compartir conocimiento, experiencias y visiones estratégicas sobre el futuro de la manufactura.
En este contexto, Francesc Codony, director del área de Calidad, presentó la experiencia de Aigües de Mataró en el ámbito de la impresión 3D, poniendo el foco en una iniciativa de formación práctica dirigida a equipos multidisciplinares de la organización.
La propuesta formativa, desarrollada con el apoyo de Think‑In 3D, tenía como objetivo acercar la tecnología de fabricación aditiva a diferentes perfiles profesionales mediante un aprendizaje aplicado a necesidades reales. A lo largo del proceso, las personas participantes no solo adquirieron conocimientos técnicos, sino que también desarrollaron proyectos de innovación con una aplicación directa en las tareas cotidianas de diversos departamentos.
Como resultado de la formación, se diseñaron y fabricaron piezas y soluciones funcionales pensadas para ser utilizadas en la operativa diaria, demostrando el potencial de la impresión 3D como herramienta para mejorar procesos, ganar autonomía y dar respuesta a retos concretos desde dentro de la propia compañía.
La participación de Aigües de Mataró en este tipo de foros pone de relieve el interés del sector por conocer experiencias reales de aplicación de la fabricación aditiva más allá del ámbito industrial, así como el valor de la innovación cuando se integra de manera transversal en la cultura y la estrategia de una empresa de servicios.
En la jornada también participaron entidades y empresas como Mobility goes Additive e.V., Eurecat, anTena TRenLab, Hyperion Materials & Technologies, Orion, Enginhum o CTC GmbH (AIRBUS), entre otras, y contó con el apoyo de la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de Mataró.