Las obras empezaron el lunes 20 de abril y consistieron en la renovación de la red de abastecimiento de agua potable de la calle de la Remallaire y de la calle de Josep M. Batista i Roca.
Se instalaron 1.031 metros lineales de tuberías de fundición de distintos diámetros en la zona que indica el mapa.
Las obras se realizaron por fases para minimizar las afectaciones. Dado que la canalización discurre mayoritariamente por la acera, se pudo mantener la circulación en la mayor parte del ámbito de la obra. Las afectaciones al tráfico fueron puntuales, principalmente en algunos cruces y durante la retirada de la red existente, pero esuvieron señalizadas y comunicadas previamente.
En el resto de la obra se pudo trabajar manteniendo toda la circulación.
La obra civil se había adjudicado a Rogasa y la obra mecánica la hizo AMSA.